La consulta consiguió 827.595 votos, de los cuales el 80% estuvo “de acuerdo”. 

La pregunta que se publicó en distintos canales de comunicación del Gobierno porteño, “¿Estás de acuerdo con que se prohíba fumar en las áreas de juegos infantiles de plazas y parques?”, consiguió 80% de votos a favor de los vecinos.

Esta consulta surgió con el objetivo de mejorar y actualizar las normas de convivencia en los espacios públicos y acompañar a los programas asociados a la disminución de afecciones respiratorias y prevención del tabaquismo.

En total se obtuvieron 827.595 votos, y se distribuyeron de la siguiente forma: 660.448 (80% estoy de acuerdo) y 167.147 (20% no estoy de acuerdo).

Desde el Gobierno porteño continúan promoviéndose actividades saludables, de disfrute y de uso de los espacios públicos de forma responsable. Dentro de este marco, se realizó esta votación para que los vecinos indicaran si están de acuerdo o no con que los espacios circundantes a patios de juegos infantiles, en parques y plazas, sean libres de humo. La finalidad de esta propuesta es reducir los riesgos en la salud de los niños y las niñas que utilizan los espacios públicos la Ciudad.

El resultado de esta votación acompañará el proyecto de ley a tratarse en marzo de este año. Posteriormente, si el proyecto de ley es aprobado en la Legislatura porteña, se implementarán acciones de comunicación en los espacios públicos para señalizar las zonas libres de humo.

Existen 376 patios de juegos infantiles en la Ciudad. Aunque estos espacios son fácilmente diferenciables en función de su uso, no están separados físicamente de la plaza o parque del que forman parte. En consecuencia, los menores de edad que utilizan el mobiliario lúdico están expuestos a recibir las emisiones de humo que generan los fumadores.

Esta exposición al humo de tabaco durante la niñez puede generar, entre otras afecciones:

  • Problemas respiratorios (tos crónica, disminución de la capacidad de los pulmones, asma, bronquitis, neumonía).
  • Alergia a los alimentos.
  • Problemas en la piel.

Además, puede aumentar cuatro veces el riesgo de padecer cáncer de pulmón en la adultez y aumentar en casi un 40% el riesgo cáncer de vejiga.