Héctor Zabaleta declaró que durante 2008 entregó dinero al exfuncionario de Planificación Federal por instrucciones de Luis Betnaza. También aseguró que las fechas coincidían con las anotaciones de Oscar Centeno.
Héctor Zabaleta, exgerente administrativo de Techint, declaró en el juicio por la causa Cuadernos que realizó personalmente entregas de dinero a Roberto Baratta, quien era funcionario de Planificación Federal durante el kirchnerismo.
Según su testimonio, los pagos se realizaron durante 2008 y alcanzaron un total de entre US$900.000 y US$1 millón, aunque las entregas se hicieron en pesos. Zabaleta afirmó además que recibió las instrucciones de Luis Betnaza, entonces director de Relaciones Institucionales de Techint.
El exdirectivo señaló que los encuentros se concretaban en el segundo subsuelo de las cocheras del Edificio Catalinas, un lugar que, según explicó, no contaba con cámaras de seguridad. También aseguró que las fechas coincidían con las registradas por Oscar Centeno, exchofer de Baratta, en sus cuadernos.
Los pagos y las instrucciones de Betnaza
Ante una pregunta de la fiscal Fabiana León, Zabaleta confirmó que los paquetes que entregaba contenían dinero.
“Sí, era dinero. Cada entrega estaba en el orden de los 600.00 – 700.000 pesos. El total de las entregadas debían ser de cerca de 900.000 – 1.000.000 de dólares, según me instruyó Betnaza. Si no mal recuerdo, se cumplió pero se entregó en pesos”, declaró.
Consultado sobre quién le había indicado que realizara las entregas, el exgerente señaló directamente a Betnaza.
“Sí, Luis Betnaza me instruyó para entregar esos paquetes. Era el Director de Relaciones Institucionales de Techint y lo que yo entendía que era lógico, lo cumplía”, respondió.
Zabaleta también afirmó que las anotaciones de Centeno coincidían con las fechas en las que él había realizado las entregas.
“Las fechas coincidían con las entregas, eran las cocheras del Edificio Catalinas en el segundo subsuelo”.
Los pagos se hicieron en pesos
Otro de los puntos abordados durante el interrogatorio fue la moneda utilizada para las entregas. Zabaleta explicó que no tenía la posibilidad de disponer de dólares y que, por ese motivo, los pagos se realizaron en pesos.
Según su relato, Baratta reaccionó negativamente al conocer esa situación.
“Le dije que eran en pesos y se molestó, me dijo que no podía ser, les voy a cortar el gas en la sede de Campana, quejoso”.
La fiscal León le preguntó si interpretaba esa respuesta como una presión. Zabaleta respondió que sí, aunque aclaró que no se sintió intimidado porque la empresa no disponía de dólares.
“Yo no me sentía intimidado porque no teníamos dólares, pero fue las primeras veces que se quejó así, después coordinamos la entrega y listo”, sostuvo.
El antecedente de la investigación
Zabaleta tiene 80 años y declaró bajo juramento ante el Tribunal Oral Federal 7, integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli. Su testimonio había sido solicitado por el Ministerio Público Fiscal.
El exdirectivo había sido detenido en 2018 por orden del entonces juez federal Claudio Bonadio y posteriormente se acogió a la figura del imputado colaborador. Más tarde, quedó sobreseído junto con otros integrantes de la empresa de la familia Rocca.
Durante la audiencia, también explicó que tomó conocimiento de la investigación cuando el caso se hizo público y que luego quedó involucrado cuando se dictó su prisión preventiva. Según recordó, en ese momento se le atribuyeron seis entregas a Baratta.
“Lo primero que se mencionó fue que, sin nombrar mi apellido, yo le había entregado a Baratta paquetes sin especificar qué eran”.
Por último, Zabaleta aseguró que no recibió presiones para convertirse en imputado colaborador y explicó que simplemente le consultaron si quería acogerse a esa figura.
“Sólo me preguntaron si me quería acoger a la figura del (imputado) colaborador y le dije que sí”.












