El secretario de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, anunció que analizan sumarlas al nuevo protocolo policial de Patricia Bullrich.

Las recientes declaraciones del secretario de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, sobre la Resolución 956/2018 por el accionar de las fuerzas policíacas reinstalaron la polémica por el uso de las armas de descarga eléctricas en la Ciudad de Buenos Aires.

“Vamos a profundizar este tema, el debate de protocolizar el uso de armas no letales, como las Taser, con la ministra (Patricia) Bullrich”, señaló días atrás D’Alessandro a radio La Red.

El funcionario, a cargo de la cartera que dejó vacante Martín Ocampo tras el fallido operativo en el Monumental, no dio especificaciones, pero reimpulsó con sus dichos la compra de las pistolas para que porten los efectivos por las calles de la Capital Federal.

En marzo de 2016 la Corte Suprema de la Nación autorizó al gobierno de Horacio Rodríguez Larreta a utilizar las armas eléctricas. El amparo rechazado había sido presentado por Carlos Pisoni, miliante de H.I.J.O.S., quien sostiene que el uso de las Taser X26 son de extrema peligrosidad al punto de constituir una tortura y que, por lo tanto, comprometía sus derechos personales -y de los habitantes de la ciudad- a la vida, la salud y la integridad física.