Tras las observaciones de la Auditoría General de la Nación (AGN), la entidad justificó las coberturas financieras realizadas en 2024 y 2025. Según el organismo, la operatoria permitió reducir riesgos y obtener ganancias récord, aunque limitó parte de los beneficios de la fuerte suba del metal.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) salió a defender su política de administración de las reservas de oro luego de la polémica por las observaciones de la Auditoría General de la Nación (AGN). En su Informe de Política Monetaria de septiembre, la entidad sostuvo que las coberturas financieras implementadas durante 2024 y 2025 permitieron proteger el valor de sus activos y capturar cerca del 70% del incremento del precio internacional del metal.
Durante 2025, el oro registró una apreciación del 66%. Si bien el resultado de las operaciones implicó resignar parte de esa suba, el organismo afirmó que obtuvo una ganancia inédita sobre su posición y defendió las decisiones adoptadas frente a la incertidumbre que existía al momento de ejecutarlas.
El BCRA remarcó que este tipo de estrategias deben evaluarse en función de los riesgos que se buscaba reducir y de la información disponible antes de que ocurrieran los movimientos del mercado, y no solamente a partir de la evolución posterior de los precios.
Por qué el BCRA retomó las coberturas sobre el oro
De acuerdo con el informe, la decisión de reanudar estas operaciones en octubre de 2024 estuvo relacionada con la situación de las reservas internacionales y con la creciente participación del oro dentro de los activos del organismo.
A fines de 2023, las tenencias del metal estaban valuadas en US$4100 millones y representaban el 18% de las reservas internacionales. Cuando se retomaron las coberturas, su valor había aumentado a US$5200 millones, equivalente al 19,3% del total.
El Banco Central describió un escenario de vulnerabilidad al cierre de 2023. Las reservas internacionales netas registraban un saldo negativo de US$11.200 millones, mientras que el 93% de las reservas en divisas estaba comprometido en operaciones de pase y swap con vencimientos durante los siguientes 12 meses.
Según la entidad, los recursos restantes alcanzaban para cubrir menos del 10% de sus principales pasivos en moneda extranjera, incluidos los depósitos de las entidades financieras. A ese contexto se sumaba que el precio del oro había subido casi un 40% durante los 12 meses anteriores a la reanudación de las operaciones.
El BCRA también precisó que mantiene 61,7 toneladas de oro, adquiridas entre 2004 y 2011, y que utiliza instrumentos financieros derivados para administrar los riesgos asociados a las variaciones de su cotización desde 2006. Según el documento, recurrió a este tipo de coberturas durante 13 de los últimos 20 años.
Cómo funciona la cobertura financiera
Las operaciones realizadas en 2024 y 2025 se instrumentaron mediante una estrategia conocida como zero-cost collar. Este mecanismo combina la compra de opciones de venta (puts), que ofrecen protección frente a una eventual caída del precio del oro, con la venta de opciones de compra (calls), que permiten financiar esa cobertura a cambio de limitar parte de las ganancias si el metal sube por encima de determinado nivel.
Así, la entidad establece un piso de protección para el valor de mercado de sus tenencias sin pagar una prima neta inicial. El costo de las opciones de venta se compensa con los ingresos obtenidos por las opciones de compra.
El organismo aclaró que las operaciones se liquidan en divisas y no implican movimientos de las reservas físicas de oro ni generan compromisos o gravámenes sobre ese activo.
La estrategia, sin embargo, tiene una contrapartida: cuando el precio supera los niveles establecidos en los contratos, el Banco Central deja de capturar una parte de la apreciación. Eso ocurrió durante 2025, cuando el oro subió un 66% y se ejercieron las opciones de compra que la entidad había vendido.
El BCRA calificó ese incremento como un acontecimiento de probabilidad estadística extremadamente baja, estimada en apenas un 0,01% en el documento. Aun así, aseguró que logró aprovechar aproximadamente el 70% de la suba.
El argumento del Banco Central tras la polémica
La entidad sostuvo que el costo de oportunidad generado por el fuerte avance del oro no debe confundirse con una pérdida derivada de la operación. Según su explicación, la finalidad de la cobertura era reducir la exposición ante una posible caída del precio, en un momento en que el metal tenía un peso importante dentro de las reservas.
Además, afirmó que el resultado neto de su posición en oro, junto con el resto de las operaciones realizadas, contribuyó a que durante 2024 y 2025 registrara los mayores resultados económicos totales y realizables de los últimos 20 años.
Por último, el organismo defendió la continuidad de esta política y señaló que las operaciones implementadas desde diciembre de 2023 se enmarcaron en prácticas aplicadas durante las últimas dos décadas, contempladas en su Manual de Inversiones.
En ese sentido, aseguró que la estrategia forma parte de una política institucional de administración de riesgos vigente desde 2006 y que, según el informe, las operaciones de ese período habían sido auditadas sin observaciones por la AGN.












