En su último informe de política monetaria, el Banco Central atribuyó la desaceleración a factores transitorios, como la normalización del agro y las dificultades que afectaron a la industria y la construcción. Para el cuarto trimestre, prevé una recuperación del PBI.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) reconoció que la actividad económica retrocedió durante el tercer trimestre de 2026, aunque proyectó una recuperación para los últimos meses del año. Según el organismo, la caída respondió a una combinación de factores temporales que perderían incidencia durante el cuarto trimestre.
En su informe de política monetaria publicado este jueves, la entidad sostuvo que la normalización de la actividad agropecuaria y la desaparición de algunas dificultades que afectaron a distintos sectores permitirían impulsar nuevamente el Producto Bruto Interno (PBI).
“Para el cuarto trimestre se prevé una recuperación del PIB luego de la caída del tercer trimestre. Una vez que se normalice la actividad del agro y se disipen los factores transitorios que afectaron a la economía en julio, el PIB del cuarto trimestre registraría un aumento significativo”, señaló el documento.
El dato oficial de la evolución del producto durante ese período será publicado por el INDEC en diciembre.
Los factores que explican la caída de la actividad
El BCRA identificó tres elementos principales detrás de la desaceleración económica. Uno de ellos fue el contexto internacional, marcado por mayores presiones inflacionarias, un menor crecimiento de los principales socios comerciales de la Argentina y condiciones financieras más restrictivas.
Otro factor estuvo vinculado con la normalización de la actividad agropecuaria, luego de las cosechas récord de trigo, maíz y girasol. En ese marco, el organismo recordó que el PBI había caído un 0,6% desestacionalizado en el segundo trimestre frente al primero, después de siete períodos consecutivos de crecimiento y una expansión acumulada del 8,8%.
El tercer elemento estuvo relacionado con dificultades transitorias que afectaron a la industria, la construcción y el comercio. Entre ellas, el Banco Central mencionó interrupciones en el suministro de gas por redes a establecimientos industriales y mayores precipitaciones y nevadas en determinadas regiones del país.
Exportaciones y sectores industriales: un desempeño desigual
El informe destacó que las actividades vinculadas con las exportaciones mantuvieron un desempeño favorable, con la minería, el agro y la pesca entre los sectores más dinámicos.
Sin embargo, el panorama industrial mostró diferencias entre las ramas de actividad. Según el BCRA, las empresas más dependientes de la protección comercial continuaron registrando caídas significativas. Ese grupo incluye sectores como informática, textiles, electrodomésticos y calzado, que acumularon una contracción interanual del 9% en agosto de 2026.
En contraste, las actividades más competitivas y orientadas a la exportación, como la molienda de oleaginosas, los refinados del petróleo y los productos farmacéuticos, crecieron un 3,2% interanual y alcanzaron niveles récord, de acuerdo con el documento.
Además, el organismo señaló que algunas ramas productoras de químicos e insumos intermedios retomaron el crecimiento durante 2026, luego de las caídas registradas en 2024 y 2025.
Qué espera el Banco Central para el último trimestre
El organismo que conduce Santiago Bausili sostuvo que la expectativa de recuperación también aparece en las proyecciones de los analistas privados relevados por el Banco Central y en las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).
En particular, los participantes del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyectaron un crecimiento desestacionalizado del 1,8% para el cuarto trimestre.
El BCRA también anticipó que la economía crecería por segundo año consecutivo en 2026, aunque advirtió que existen riesgos que podrían afectar esa trayectoria. Entre ellos, mencionó los conflictos geopolíticos, un eventual endurecimiento de las condiciones financieras internacionales y un crecimiento menor al esperado de la demanda externa.
A mediano y largo plazo, la entidad espera que la expansión del agro, la minería, los hidrocarburos y las industrias exportadoras impulse al resto de la economía mediante nuevas inversiones, generación de empleo y una mayor actividad en las cadenas productivas vinculadas.












