Una de las mujeres que fue víctima de un presunto intento de secuestro durante la madrugada del domingo en Ezeiza contó los dramáticos momentos que vivió mientras esperaba el colectivo para ir a trabajar. La joven aseguró que el atacante la sorprendió por la espalda e intentó obligarla a subir a un vehículo.
“Me agarró del cuello por atrás y me dijo que me quedara callada y que me metiera al auto”, relató Melanie, quien esperaba el transporte público cerca de las 4:30 de la mañana en la intersección de las calles Pravaz y Dorrego.
Según explicó, en un primer momento no sospechó del hombre porque se acercó caminando con normalidad, vestido de manera prolija y sin ocultar su rostro. Sin embargo, pocos segundos después la sujetó por la fuerza e intentó arrastrarla hacia un automóvil oscuro.
La joven descartó que el objetivo del agresor fuera robarle sus pertenencias. Llevaba consigo un celular y una mochila, pero el atacante nunca intentó quitárselos. “No quisieron sacarme nada. Realmente intentaban meterme en el auto”, sostuvo.
El desenlace cambió gracias a la intervención de un conductor que circulaba por la zona. El agresor creyó que el vehículo pertenecía a un cómplice y se acercó, pero el hombre advirtió lo que estaba ocurriendo y decidió intervenir. De acuerdo con el relato de Melanie, el conductor le exigió que la soltara, aunque recibió amenazas por parte del delincuente, que estaba armado.
Aprovechando ese momento de distracción, la joven logró liberarse. Su experiencia en taekwondo, disciplina en la que posee cinturón negro, le permitió reaccionar rápidamente y escapar corriendo. Instantes después encontró refugio en la vivienda de una vecina que escuchó sus pedidos de auxilio y le abrió la puerta.
“Fue un milagro. La calle estaba completamente vacía y tuve la suerte de que alguien me escuchara”, recordó.
La investigación también reveló que otra mujer había sido atacada minutos antes por el mismo sospechoso en una parada ubicada a pocas cuadras. Según las imágenes de seguridad, el agresor intentó obligarla a subir al vehículo, aunque la víctima se arrojó al suelo para resistirse. Durante el forcejeo sufrió una lesión en una mano y le sustrajeron la mochila.
A partir del análisis de las cámaras de seguridad municipales, los investigadores lograron identificar el recorrido de un Audi negro presuntamente vinculado a los hechos. Por el momento, una persona fue detenida y la Justicia intenta determinar si tuvo participación en los ataques denunciados.












