El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar el tono en el conflicto con Irán al lanzar nuevas advertencias en medio de la incertidumbre por las negociaciones diplomáticas en curso.
El mandatario negó que Israel haya influido en una eventual decisión de avanzar con un ataque contra Teherán, en un intento por despejar versiones sobre presiones externas en la estrategia estadounidense. Al mismo tiempo, redobló sus críticas contra los medios de comunicación, a los que acusó de distorsionar la información sobre el conflicto.
Las declaraciones se producen en un contexto de alta volatilidad en la región, con movimientos militares y tensiones crecientes. En las últimas horas, Estados Unidos atacó un buque iraní en el Golfo de Omán, lo que motivó amenazas de represalias por parte de Teherán.
En paralelo, la Casa Blanca confirmó el envío de una delegación a Islamabad para retomar las conversaciones con Irán. El objetivo es avanzar en un canal diplomático que permita reducir la escalada y acercar posiciones tras semanas de enfrentamientos indirectos.

La tensión también impacta en los mercados internacionales: el precio del crudo Brent registró subas superiores al 5% y volvió a ubicarse por encima de los 95 dólares, impulsado por el temor a una interrupción en el suministro energético global.
En el frente regional, Estados Unidos actúa además como mediador en otras negociaciones abiertas. Está prevista una nueva ronda de diálogo entre Israel y Líbano en Washington, con el objetivo de sostener el alto el fuego vigente tras los recientes enfrentamientos en el sur libanés.
Sin embargo, la tregua muestra señales de fragilidad. Medios locales denunciaron un bombardeo con drones por parte de Israel en territorio libanés, pese al cese de hostilidades acordado días atrás. Desde el gobierno israelí sostienen que se reservan el derecho de actuar ante amenazas inminentes.
El escenario se mantiene abierto, con negociaciones en marcha pero bajo una fuerte presión militar y política que alimenta la incertidumbre sobre una posible escalada mayor en Medio Oriente.












