La suba del crudo se acelera en medio de amenazas cruzadas entre Donald Trump e Irán, mientras crece la volatilidad en las bolsas internacionales.
El precio del petróleo volvió a dispararse este martes y superó los US$110 por barril, en un contexto de creciente tensión geopolítica en Medio Oriente que sacudió a los mercados financieros globales. La escalada del conflicto, marcada por advertencias cruzadas entre Estados Unidos e Irán, generó incertidumbre y presionó a la baja a las principales bolsas del mundo.
El crudo Brent, utilizado como referencia global, registró un alza superior al 1% y llegó a rozar los US$112, acumulando un incremento de más del 50% desde el inicio del conflicto. En paralelo, el WTI avanzó con mayor fuerza y superó los US$116 por barril, reflejando el nerviosismo de los inversores ante un posible agravamiento del escenario bélico.
La volatilidad no se limitó al mercado energético. En Europa, las principales bolsas habían comenzado la jornada con leves subas, en línea con el desempeño positivo de Asia, pero rápidamente cambiaron de tendencia tras nuevas advertencias desde Teherán y Washington. La posibilidad de un enfrentamiento de mayor escala generó ventas generalizadas y llevó a los índices a terreno negativo.

El foco de la preocupación está puesto en el ultimátum lanzado por Donald Trump, quien exigió la reapertura del estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde circula cerca del 20% del comercio mundial de petróleo. Desde Irán, la respuesta no tardó en llegar: la Guardia Revolucionaria advirtió que, ante un eventual ataque, la represalia podría extenderse más allá de la región.
Este escenario de máxima tensión también impactó en Wall Street. Antes de la apertura, los principales índices ya anticipaban una jornada negativa: el Dow Jones, el Nasdaq y el S&P 500 operaban en baja, reflejando el temor de los inversores a una escalada que afecte el suministro energético global y la estabilidad económica.
En medio de este contexto, las acciones argentinas que cotizan en Nueva York mostraron un comportamiento dispar, con subas en algunos papeles vinculados a la energía y retrocesos en otros sectores más sensibles a la incertidumbre internacional.
Con el vencimiento del ultimátum previsto para las próximas horas, el mercado se mantiene en alerta. La evolución del conflicto será determinante no solo para el precio del petróleo, sino también para el rumbo de la economía global en el corto plazo.












