En la última reunión del Consejo de Mayo, prevista para este miércoles a las 11.30 en la Casa Rosada, la CGT llegará con una postura mucho más dura. Así lo confirmó a Infobae Gerardo Martínez (UOCRA), representante de la central obrera en la mesa multisectorial: “Lo primero es discutir un modelo económico que apueste al desarrollo, al crecimiento y a la producción. A partir de ahí, la generación de trabajo”, afirmó.
Martínez señaló que la realidad actual muestra lo contrario: empresas —sobre todo pymes— cerrando sus puertas, un aumento de la precarización y miles de trabajadores sin posibilidades de conseguir empleo. Para ejemplificarlo, mencionó el caso de Essen, que pasó de fabricar en Santa Fe a importar desde China cerca del 80% de sus productos: “Hay un montón de ejemplos similares que forman parte de nuestra realidad”.
Además de este reclamo, el dirigente insistirá en rechazar los cambios laborales que impulsa el Gobierno y que serán parte del borrador que se difundirá el 15 de diciembre, con la intención de tratarlo en sesiones extraordinarias.
Mientras tanto, la CGT todavía espera la convocatoria oficial que les prometió el ministro del Interior, Diego Santilli, cuando se cruzó con los cotitulares cegetistas en la conferencia industrial de la UIA. En ese encuentro informal, Santilli aseguró que el Gobierno abriría una mesa de diálogo y pidió no creer en los trascendidos sobre el contenido de la reforma.
Según fuentes oficiales, las negociaciones serían lideradas por Santilli; el titular de Diputados, Martín Menem; y el funcionario presidencial Eduardo “Lule” Menem. Sin embargo, hasta hoy no hubo ningún llamado, lo que incrementa el malestar en el sindicalismo.
La semana pasada, tras reunirse con diputados de extracción sindical, Jorge Sola advirtió: “Si no nos llaman, chocarán con la pared de siempre”.
En paralelo, la CGT analiza con sus abogados y legisladores un punteo del borrador filtrado y prepara una contrapropuesta. En caso de avanzar la discusión, el sindicalismo intentará bloquear varios puntos centrales del proyecto: la reglamentación del derecho de huelga en servicios esenciales, la limitación de la ultraactividad, los convenios por empresa por encima de los sectoriales, la restricción de las cuotas solidarias y la regulación de asambleas dentro de las empresas.
La Casa Rosada, por su parte, busca consolidar el apoyo de los gobernadores que firmaron el Pacto de Mayo para avanzar con la reforma laboral y el Presupuesto 2026, un factor que puede tensar aún más la relación con la CGT.
La reunión de hoy, la primera encabezada por el flamante jefe de Gabinete Manuel Adorni, reunirá a Federico Sturzenegger por el Ejecutivo, Alfredo Cornejo por las provincias, Carolina Losada por el Senado, Cristian Ritondopor Diputados, Martínez por el sindicalismo y Martín Rappallini por la UIA.
La incógnita es clara: ¿habrá negociación o una ruptura definitiva entre el Gobierno y la CGT? Con la decisión de endurecer su postura, los dirigentes sindicales buscarán colocar el debate económico en el centro de la escena. Las próximas horas serán decisivas para el futuro de la relación entre Javier Milei y la central obrera.













