La Unión Europea pondrá en marcha de manera parcial el acuerdo comercial con el Mercosur luego de que la Argentina y Uruguay completaran su ratificación. Así lo confirmó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien consideró que el aval de ambos países sudamericanos representa “una buena noticia” para el proceso de integración.
Desde Bruselas, la titular del Ejecutivo comunitario explicó que la Comisión avanzará con la aplicación provisional del entendimiento, una facultad que —según recordó— fue delegada previamente por los Estados miembros. No obstante, aclaró que esta instancia tiene carácter transitorio y que la entrada en vigor definitiva dependerá de la aprobación del Parlamento Europeo.
El acuerdo, firmado en enero, fue remitido por los eurodiputados al máximo tribunal de la Unión Europea para que evalúe su encuadre jurídico. Hasta tanto se expida la Justicia comunitaria y se complete el trámite legislativo, el pacto funcionará bajo ese esquema preliminar.
Resistencias internas en Europa
La iniciativa no estuvo exenta de controversias dentro del bloque. Francia encabezó la oposición al tratado e intentó frenar su avance ante el temor de su sector agropecuario, que advierte sobre el posible impacto de importaciones más competitivas provenientes de países como Argentina y Brasil. Incluso, el gobierno francés sostuvo que una aplicación anticipada podría implicar una “violación democrática”.
El entendimiento comercial entre la Unión Europea y los cuatro socios fundadores del Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— es el resultado de más de 25 años de negociaciones intermitentes, con avances y retrocesos marcados por cambios políticos y tensiones sectoriales en ambos continentes.
Con la ratificación de Buenos Aires y Montevideo, el proceso sumó un paso clave. Sin embargo, el desenlace definitivo dependerá ahora del debate parlamentario europeo y del pronunciamiento judicial que determine la validez legal del acuerdo.












